TextoLenguaje original: Español Caracas Editorial Melvin 2015Descripción: 219 páginas 23 cmTipo de contenido: - txt
- sin mediación
- volumen
- 9789807212779
- 781.43 P37f
| Tipo de ítem | Biblioteca actual | Colección | Signatura topográfica | Copia número | Estado | Fecha de vencimiento | Código de barras | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
Libros
|
Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero Colección General | Compra | 781.43 P37f (Navegar estantería(Abre debajo)) | Ej.1 | Disponible | nojp30594 |
Navegando Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero estanterías, Ubicación en estantería: Colección General, Colección: Compra Cerrar el navegador de estanterías (Oculta el navegador de estanterías)
| No hay imagen de cubierta disponible | No hay imagen de cubierta disponible | No hay imagen de cubierta disponible | ||||||
| 779.2 G17a Alter-Ego / | 779.2 G17a Alter-Ego / | 781.43 M25b Bienvenidos al Sabbath : | 781.43 P37f El malquerido : | 781.43 R62p El puma y yo : | 781.668 G17p PUNK : | 791.443 P12i Los imposibles : |
1 copia sala
El 2 de julio de 1972 Felipe Pirela, el Bolerista de América, ya nunca más cantaría. Llegaba a su fin, aquel fatídico día, la vida de quien conquistó al mundo con su voz, pero que nunca pudo conquistar para sí la tranquilidad que tanto anhelaba. El ascenso y caída del hombre que cantó a quienes amaba es recreada por el periodista Eduardo Fernández con la acuciosidad de un investigador detectivesco. Esta biografía que se lee como si fuera una novela-porque la vida de Pirela es materia novelesca- abunda en detalles, datos, testimonios, documentos, que dan cuenta cómo el éxito redundó en fatalidad para este hombre que no dejó de cantar, desde su querida y natal Maracaibo hasta Nueva York, San Juan de Puerto Rico, que llegó a ser su segundo hogar en el agridulce exilio. a Santodomingo, Ciudad de Panamá, Ciudad de México, enamorando a quienes lo escuchaban mientras él se desvivía de amor por los suyos. "Pude ser feliz y estoy en vida muriendo, y entre lágrimas viviendo los pasajes más horrendos de este drama sin final", canta en Sombras nada más el inmortal bolerista como si anunciara el propio porvenir. He aquí la historia cumplida de ese destino.
No hay comentarios en este título.